La crítica

Si buscamos en el diccionario o, mejor aun, en la wikipedia en español, ahora que es el recurso informativo del que tira casi todo el mundo, podemos leer lo siguiente con respecto al término crítica:

“La crítica (del griego κρίνειν krínein ‘discernir, analizar, separar’, de la que deriva κριτικός kritikós y κριτική kritikē ‘crítico, -a; algo relativo al juez, o árbitro’). Una interpretación, usada por Balmes, que principia por proponer una definición de la verdad por correspondencia, dice así:

El pensar bien consiste, o en conocer la verdad o en dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ella. La verdad es la realidad de las cosas. Cuando las conocemos como son en sí, alcanzamos la verdad, de otra manera, caemos en un error.”

Hay personas que publican libros, teorías, investigaciones, estudios y esperan la crítica de sus lectores. Cuando la crítica es favorable se sienten satisfechos, como es lógico, pero cuando la crítica es desfavorable, entonces — muchas veces- no la asimilan adecuadamente y la denominan “crítica destructiva” o, si la hace algún colega o amigo incluso se interpreta como un acto de rencor, de resentimiento o incluso de celos profesionales.

Que una crítica sea favorable o no depende de como la quiera tomar aquel que la recibe. Hay personas que no admiten críticas y reaccionan con virulencia y toda clase de despropósitos hacia quien les critica. Una crítica debe estar fundamentada en los hechos, puros y duros. Lo demás no es crítica, es otra cosa. La crítica es “discernir, analizar, separar”, es decir: investigar a fondo una cosa, desde todos sus ángulos. Un buen investigador debe actuar como un forense y ha de buscar en lo más profundo. Si descubre que algo que ha dicho o publicado alguien no es tal y como él lo expone, pues hace una crítica al respecto, es decir un juicio con argumentación. El receptor de la crítica buscará el modo de defenderse del juicio del que expone la crítica. Es así como se actúa en el mundo científico y de investigación: alguien o un conjunto de personas publica una investigación, el resultado y las conclusiones derivadas del mismo. Entonces, otros colegas y especialistas intentan criticar su investigación con la finalidad de ponerla a juicio. Cuando alguien dice que “ha descubierto esto o aquello” debe tener preparada una buena argumentación a las críticas y solo si sale victorioso de ellas, entonces puede decirse que su descubrimiento describe perfectamente la realidad de lo expuesto. Un buen trabajo científico lo es cuando es capaz de resistir la crítica. Sin crítica solo es un trabajo de investigación no valorado y, cualquiera sabe lo que significa eso.

Por supuesto, una crítica no debe ser un conjunto de insultos e improperios hacia la persona o conjunto de personas a la que se dirige. Eso no es una crítica, es otra cosa y ni tan siquiera debe ser considerada. Por tanto, una crítica es una oposición analítica y no un conjunto de comentarios soeces y coercitivos. Cuando, por ejemplo, algunos dicen: “he recibido buenas críticas de mi libro, o de mi obra de teatro, o de mi investigación” lo que en realidad están diciendo es: “he recibido buenos comentarios de mi libro, o de mi obra de teatro o de mi investigación”. Un comentario es una apreciación, una valoración de algo. Cuando profundizamos más e intentamos poner a juicio, entonces entramos en el terreno de la crítica.

Es importante tener esto en cuenta, pues en la actualidad todos solemos hacer un uso pésimo de las palabras de nuestro propio lenguaje y deberíamos profundizar más en el significado intrínseco que hay en las mismas.

Las personas que encajan mal una crítica suele ser porque su carácter es de tal naturaleza que no permiten se les critique bajo ningún concepto. Suelen considerarse iluminados, poseedores de la verdad absoluta, megalómanos o demasiado engreídos para encajarla. Suelen actuar con violencia verbal y a menudo contraatacan con amenazas, especialmente cuando no tienen argumentos para defenderse de aquello que se les critica. Muchas veces acusan al crítico de tener resentimiento, celos e incluso odio hacia su persona.

Pero, ante una crítica, lo adecuado es que la parte criticada se defienda y argumente porque hizo esto o aquello y porque asegura que tal cosa es así o asá y no del modo que lo expone la parte que le critica. Y utilizo una prosa con cierto tono jurídico al expresar esto porque realmente de eso se trata. Alguien pone a juicio las afirmaciones de otra persona y el “acusado” debe defenderse. Si no tiene argumentos para su defensa, el crítico habrá ganado la partida.

¿Qué pasa cuando se critica la obra o investigación de alguien que está muerto? Pues, sencillamente, que deberán ser otros los que defiendan su memoria. Y lo deberían hacer con argumentos, aportando pruebas en su defensa y no meras pistas de dudosa credibilidad.

Cuando alguien hace una crítica y conjunto de críticas debe estar dispuesto a recibir contra argumentaciones y contestarlas y no un conjunto de amenazas verbales, de insultos y otro tipo de improperios. Eso no defiende la obra ni a su autor sino que la desestima inmediatamente. Cuando la defensa actúa así ante el fiscal, el juez no sólo la llama al orden sino que, además, se da perfecta cuenta de que la defensa carece de argumentos y pruebas sólidas con las que defender al acusado. Entonces debemos considerar que el caso ha concluido y está visto para sentencia.

© Alman — 2019 iberaldeaweb@gmail.com