¡Que vienen los tártaros!

Si una cosa tiene llegar a la madurez de la vida es que podemos comenzar a ver ciertas cosas con perspectiva. Esa perspectiva viene dada por los recuerdos. La sabiduría de nuestros abuelos viene dada gracias al análisis que tienen de los sucesos a través de las vivencias que recuerdan.

A veces hago recorridos aleatorios por la red de redes y en otras ocasiones es la red la que le asalta a uno con numerosas noticias, descubrimientos y… publicidad. Bueno, internet se ha convertido en una auténtica locura y hay que andarse con mucho ojo de hacer caso a muchas de las informaciones que aparecen, sean por vídeo, en imágenes o en texto. Hay de todo y en abundancia, aunque se echa de menos la cordura y, por qué no decirlo, la frescura de sus primeros tiempos.

En el mundo de los misterioso, de la historia alternativa, de la arqueocosmología y de la cospiranoia en general surgen las noticias por oleadas. Ahora se habla de esto, unos meses después de esto otro y meses después de aquello de más allá, siempre con picos puntuales de noticias relacionadas con acontecimientos cotidianos. Quienes ya tenemos cierta edad y nos gusta husmear de vez en cuando, quizás por que nos aburre lo cotidiano y oficialista, estas “news” alternativas, observamos una pauta en todo ello; y es que nos venden antiguas noticias presentadas con diferentes envoltorios. Sería largo explicar aquí todos estos refritos, aunque quizás en otra ocasión me anime a ello, la cuestión es que, apenas estamos dejando atrás el boom del terraplanismo cuando ya aparece como por encanto “Tartaria”. ¡Eh! ¡no entiendo!. Que dicen que nos han ocultado el Imperio de Tartaria y que lo han hecho reseteando la historia. Que Tartaria se la trago la tierra, literalmente ya que afirman que un gran diluvio de barro (mudflood en inglés) la enterró en vida. Que la borraron del mapa porque en el Imperio Tartaro se habían desarrollado las tecnologías de Energía libre que luego nos revelara Nikola Tesla, y que era gobernada por gigantes. ¡Wow! menuda revelación, mi cabeza si que está a punto de resetearse después de esto.

Hace un par de meses había dos o tres vídeos hablando del tema en youtube, ahora van camino de ser 500 como mínimo y su número crece cada día, en esa lucha que tienen los “youtubers” por ganar cota de mercado y “likes”. Otra de las cosas que he observado retrospectivamente en la red y en la vida real es que la gente solo quiere ver vídeos y escuchar, pero leen muy poco, y cada vez menos y, cuando lo hacen ni tan siquiera entienden acertadamente lo que está escrito. Por otro lado es normal, los órganos que más usamos para interpretar la “realidad” de nuestro entorno, que son la vista y el oído sean los más atractivos a la hora de devorar esta información. La industria de Hollywood y de la música internacional lo sabe perfectamente y nos han programado para que veamos la historia tal y como nos la pintan en sus películas y nosotros, infaliblemente, vamos a ver a un romano tal y como salen en las películas, y la imagen de Ramsés es para muchos la de Yul Brinner, Charlon Heston es Moisés y Cleopatra es, como no, la bellísima Liz Taylor; el héroe de la guerra de Troya (Aquiles) es Brat Pitt, ¿quién lo cuestiona? El cine tiene un gran poder.

Ramsés del Bosque del Acebo (Hollywood)…

Los vikingos eran todos unos salvajes, asaltadores y ladrones y llevaban cuernos en los cascos tal y como nos muestran en las películas y series. Debieron desaparecer todos ellos por una extraña peste y reemplazados por mutantes pues la gente nórdica es la más civilizada que me he encontrado y no les gusta en absoluto robar, y lo sé porque he vivido en Noruega. Todos vemos la historia según nos la han contado de pequeños en el colegio y la hemos imaginado a través de las imágenes de los libros de texto, de las enciclopedias y, como no, de las películas de cine. Así que cuando ví “La vida de Bryan” me dije, ¡vaya, seguramente es mucho más real que toda esas películas religiosas que nos echan en TV cada vez que llega Semana Santa!.

Una de las escenas finales de La Vida de Bryan (1979).

Como ahora la televisión ya no está de moda, y vivimos en la era del facebook, del youtube, del instagram y de twitter. La gente, que antes se hubiera sentado frente al televisor a tragar neuroprogramación auditivo-visual, ahora lo hace por internet, con la diferencia de que el bombardeo de noticias es mil veces superior y, además se apoya con otros estimulantes basados en la psicotrónica y en la transmisión visual de impulsos de luz codificados. Vamos, si antes éramos manipulados ahora ya lo hacen a un nivel que puede literalmente freirnos el cerebro en unos 40 años (siendo optimistas). Y esperad cuando llegue el 5G, eso va a ser el no da más.

Pues bien, volviendo al nuevo chochón de moda: Tartaria, tengo que decir que ese nombre no me suena a nuevo ni a mí ni a muchas personas. Ya pude saber de Tartaria en mis lecturas infantiles, en la novela Miguel Strogoff del famosísimo Julio Verne. ¡Ah, cuanto me gustaba leer a Julio Verne!. Como he dicho antes, nuestros jóvenes ya no leen y, si lo hacen, leen otros libros. Pero mucha gente mayor, con su edad, tampoco ha leído casi nada pese a que, eso sí, se ven diez vídeos de youtube cada día y se creen muy informados y sapientes por ello. Tartaria siempre ha estado ahí. Que se nos ha ocultado mucho de la historia tártara, claro. No solo de la historia tártara sino de la historia de las tres cuartas partes de los pueblos de la Tierra. ¿Alguién conoce el fabuloso Imperio de los Khmer? Fue un gran imperio cuya área de expansión alcanzó toda la península indochina y las islas de Indonesia. Podría ser el próximo chochón de moda, conectado con el mito de la perdida Lemuria, seguro que Tesla también sale en la fotografía. ¿Qué sabemos de la historia de China, la India o de Rusia? Muchos hasta ignoran la historia de su propia nación. No hay misterio ni conspiradora aquí hay ignorancia.

Portada de la novela Miguel Strogoff de Julio Verne,

Tartaria fue, efectivamente un Imperio, formado por blancos, mongoles, tibetanos, turkomanos, chinos y diversas tribus “asilvestradas” de Siberia. Tartaria era una asociación de diferentes tribus y clanes tanto arios como mongoles que se fundó tras un tratado de paz, después de una Larga guerra entre ambos bandos, los arios a un lado y los sino-tibetanos-mongoles por otro. Ta-Tara es “La gran casa o tierra de la Estrella Polar” y Tatarstan o Tatarya es “la tierra de Tara (La estrella Polar)”. Tara es también una diosa, cabe dejarlo aquí dicho. Tartaria tuvo su época de explendor como también la tuvieron otras naciones. Tartaria no fue un imperio aunque fue denominada así por algunos medios franceses, alemanes e ingleses. Tartaria era Tartaria y punto, aunque también fue conocida por otros nombres como Skithia (Escitia) aunque solo la Tartaria blanca. Afirmar que Tartaria ha sido ocultada de la historia es una exageración tal y como se está exponiendo en ciertos medios. Lo que pasa es que Tartaria entró a formar parte de la historia de Rusia y ésta fue reescrita por los alemanes y, en especial por Gerhard Friedrich Müller. Los gobernantes rusos admitieron la historia de este alemán como propia, y así quedó el relato. ¿Es una historia cierta? seguramente no, estará amañada como el 90% de la historia Occidental y el 50% de la del resto del mundo. Pero la nobleza de aquel entonces y, en especial el zar Alejandro así lo «decretó», quizás porque la influencia de las familias reales alemanas por parte de las consortes en La Corona rusa era evidente en aquel entonces.

¿Hubo -como afirman algunos- un reseteo de la historia? Por supuesto que sí, afirmo categoricamente, pero esto no es una información nueva. Ya hace unas cuantas décadas que muchos historiadores cuestionan los relatos históricos y se han dado cuenta que algo sucedió en los tiempos de la Ilustración y después ya que es palapable el hecho de que existe un ANTES y un DESPUÉS. Quizás esto es lo más importante que veo en todo este boom Tartariano, que hay ciertas personas que se están interesando por saber en profundidad que ocurrio desde el siglo XIV (o tal vez será mejor llamarlo IV) de la Era Cristiana. No es un intento de ocultar Tartaria, sino de ocultar muchas otras historias. La de Tartaria es solamente una de ellas. Y esta conspiración señala directamente al Vaticano.

Numerosas imágenes están saliendo a luz con respecto estructuras de edificios que aparecen cuando se desentierra a su alrededor. En muchos casos se ven ventanas y puertas, como si la planta inferior hubiese sido tapada bajo tierra.

¿Sucedió un Diluvio de barro Universal en el siglo XVIII-XIX? Pues, con franqueza, creo que sucedió algún tipo de catástrofe que afecto a una amplia zona de la Tierra, aunque en modo alguno a toda ella. Quizás fue ocasionada por la erupción de algún supervolcán o fue resultado de un conjunto combinado de catástrofes que se fueron encadenando una detrás de otra. Hay que tener en cuenta que las catástrofes naturales son algo cotidiano en el mundo. Es decir, no pasa un día sin que suceda alguna inundación, derrumbe, terremoto, erupción volcánica, sequía, tornado, huracanes, etc. La Tierra es un ser vivo y de vez en cuando nos da un meneo sea aquí o sea allá. Hay épocas en que estas catástrofes son más pronunciadas y no suelen venir solas. Es posible que la amplias zonas de Siberia sufrieran grandes inundaciones, y con ellas se movieran cientos de miles de metros cúbicos de lodo que pudieron cubrir muchas ciudades importantes, las cuales, la mayoría de las veces, se situaban a orilla de los ríos.

Gigante de la zona tibetana de Sinkiang

¿Hubo gigantes en Tartaria? pues claro, como en el resto del mundo. Siempre ha habido gente que ha crecido más de lo que suele ser normal. No es que todos fueran gigantes o que sus gobernantes lo fueran. No hay pruebas de ello pero, cabe la posibilidad de que este gigantismo se manifestase en alguna tribu en concreto, pero esto también se dió en otras partes del mundo. El tema de los gigantes es también antiguo, quizás de los más antiguos.


En consecuencia, el tan traido tema de Tartaria no es más que otro hilo de la conspiranoia que estará en el candelero unos meses hasta que surja otra cosa nueva. No significa que muchas de las incógnitas que se plantean en este hilo no sean ciertas y dignas de investigar. La cuestión es ¿de dónde surgen estas “news” y para qué? ¿porqué se promueven en los buscadores mientras que otras auténticas revelaciones hay que buscarlas concienzudamente para dar con ellas? ¿qué hay de verdad y de mentira en ellas?

Nuevamente estamos en la compleja tarea de separar el trigo de la paja. Nos damos cuenta de que nos bombardean con mil cosas aparentemente relacionadas pero que en realidad no lo están del todo y… entre medio, montones de imágenes manipuladas o que provienen de fuentes que nada tienen que ver con el lugar que nos dicen. Pretenden darnos una idea de una Tartaria super avanzada y nos presentan sus grandes edificios que, en realidad son construcciones presentes en todo el mundo. ¡Claro! es que en arquitectura hemos ido involucionando y de un modo indiscutible y en un ámbito global. ¿Quién es tan ingenuo en pensar que el piso en el que vive aguantará más de cincuenta años o que los modernos puentes de hormigón sobrevivirán más allá de la siguiente generación? También hemos involucionado en otras muchas cosas y ¡lo que nos queda por ver, vivir y sentir!.

¿Quién tiene interés en todo esto? eso es lo que debemos pensar. ¿Porqué se habla tanto de la Tierra Plana? ¿porqué los estraterrestres evolucionaron de hombrecitos verdes con antenas a seres cabezones delgaduchos y con grandes ojos negros almendrados? ¿quién está detrás de esa continua anunciación del reseteo económico mundial? ¿quién promovió la cuestion reptiliana? hemos olvidado ya la famosa serie televisiva “V” ¿Quién fue antes, esta famosa serie de 1983 o David Icke con su libro “El mayor Secreto” de 1999 donde nos habla de la conspiración reptiliana?

Todas estas “revelaciones” siguen unas pautas y son promovidas para algo y ese algo, evidentemente, tiene que ver con nuestra programación mental. Entonces, mi recomendación es que, si realmente nos interesa, cojamos todo este material con pinzas y guantes y comencemos a analizarlo con suma meticulosidad, separando de él la paja del trigo.

© Alman – 2019

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