El misterio de las piedras blandas

En el año 2004 viajé junto con mi compañera a Egipto y pude contemplar en directo muchos monumentos, estatuas, obeliscos, y templos. Para el penúltimo día de estancia y como colofón visitamos el valle de Gizah y pudimos contemplar las pirámides, la esfinge y el templo de la esfinge, este último una de las construcciones que más me impresionó. Tuvimos por guía a uno de los mejores de este país, el cual nos explicó tanto la historia oficial como la oficiosa de algunas ruinas. 

Pirámide de Kefrén. (Foto colección personal)

Los dos años anteriores a este viaje estuve trabajando en una empresa de tematización haciendo trabajos para el Port Aventura (Tarragona) y para particulares. Hacíamos fachadas de edificios imitando piedra natural utilizando para ello cemento tixotrópico o TXT y otras técnicas de envejecimiento. Tardaba entre dos o tres horas en fraguar y era ese el tiempo que teníamos para trabajar hábilmente y con rapidez para darle la textura y forma deseadas de piedra antigua, ladrillo o incluso madera. La textura de madera era simple, solo había que presionar sobre el cemento todavía líquido un tablón real de madera y dejarlo allí hasta el fraguado, luego se retiraba fácilmente con un golpe seco y entonces podían observar como en la superficie se habían impreso las vetas y los nudos característicos de este material. De igual modo, y en el tiempo que fraguaba el cemento dibujábamos signos o podíamos colocar el negativo de una figura y al retirarlo había quedado la forma impresa en él. Hicimos algunas pruebas con esos moldes de playa que llevan los niños para llenarlos de arena húmeda con los que puedes “esculpir” estrellas de mar, delfines, caracolas, etc. También sirven los moldes de pastelería. En otros casos dibujábamos con un estilete y una paletilla esculpiendo formas. Así es como hicimos signos mayas y aztecas para el parque de atracciones Port Aventura. 

Imágenes de textos jeroglíficos esculpidos en el Templo de Luxor. Obsérvese que el relieve de los mismos es convexo sobresaliendo de la superficie y no incidiendo en ella.
Como en la imagen anterior, observamos de nuevo como los signos sobresalen de la base lisa del fondo o «ground» de la piedra. Este tipo de piedra no es muy dura, como lo prueban los «arañazos» que ha recibido al ser golpeada de por barras metálicas u otros elementos de cierta dureza. (foto colección particular)

Si comento todo esto es porque viene relacionado con el viaje a Egipto. En cuanto ví todas aquellas monumentales piedras llenas de textos, de imágenes con figuras esculpidas, me llamó la atención que muchas de ellas no estaban talladas con incisiones hacia su interior hechas en la piedra, sino que los signos sobresalían y lo que había sido rebajado era todo su entorno, lo que complicaba extraordinariamente el trabajo del escultor de signos y de imágenes. Para trabajar de este modo, era necesario ir rebajando (vaciando) todo el entorno de los signos hasta una profundidad que -en muchos casos- alcanzaba los 5 mm o más y trabajar de modo uniforme hasta dejarlo totalmente liso y homogéneo. Un trabajo que, simplemente lo hacían con una maestría increible.

La técnica para fabricar piedra artificial también puede aplicarse a la creación de un obelisco. Fíjense en como de las aristas se han ido desprendiendo trozos de material, siendo las partes más débiles de este material. Si fuera por la erosión esta se haría presente en toda la superficie del obelisco, sin embargo solo ha afectado a las aristas y no en toda su longitud. Este tipo de erosión o deterioramiento es típico del mortero y no de la piedra. (foto colección particular)

Yo pensaba ¿cómo podría hacer algo así sí me lo encargaran en mortero TXT? Enseguida pensé que el mejor modo era por impresión. Tendría que trabajar con una madera de cierto grosor previamente alisada, en la que dibujaría los signos e imágenes que quisiera estampar en el cemento y luego los vaciaría en la madera siguiendo el relieve que quiero resaltar pero en negativo. Hay otras técnicas con siliconas pero yo pensaba en un sistema que fuese viable en tiempos del Antiguo Egipto. El sistema lo podemos ver en los Concrete Patterns de suelos y fachadas.

El trabajo de «esculpir» las piedras en Egipto simplemente es espectacular. Véase las figuras y los signos escritos sobresaliendo del fondo plano de la piedra (foto colección particular)

Estuve varios días dándole vueltas al tema mientras observaba asombrado el espectacular trabajo y monumentalidad de las obras egipcias. Llegué a la conclusión de que muchos de los trabajos de escultura en Egipto tuvieron que hacerse con la piedra en estado blando. Pero pensar eso es una locura ¡las piedras no pueden reblandecerse! ¿o quizás si?.

De nuevo la misma técnica en la parte superior de un templo. En muchas ocasiones, tanto las imágenes esculpidas como los signos eran pintados. Este templo sufrió además un incendio. (foto colección particular)

Aparqué el tema por unos años, hasta que me topé en 2011 con un artículo titulado: “¿Fueron moldeadas o talladas las piedras de la pirámide doblada de Senefru en Dahshour? La evidencia de RMN multinuclear”  se publicó en Materials Letters 65 (2011) 350–352, por un equipo internacional de científicos de diversas universidades y especialidades. RMN son las siglas de «Resonancia Magnética Nuclear» y una técnica espectroscópica de química analítica utilizada en el control de calidad y en la investigación con el fin de determinar el contenido y la pureza de una muestra, así como su estructura molecular.

Yendo al resumen de las conclusiones que dicho artículo exponía diremos que: “Se hizo una comparación de los espectros de estado sólido 29Si, 27Al y 43Ca MAS RMN de la piedra de revestimiento exterior de la pirámide doblada de Snefru en Dahshour, Egipto, con dos calizas de cantera del área. Los resultados de la RMN sugieren que las piedras del revestimiento de la pirámide de Seneferu consisten en granos de piedra caliza de la cantera de Tura, cementados con un gel de silicato de calcio amorfo formado por intervención humana, mediante la adición de sílice adicional, posiblemente tierra de diatomeas, del área de Fayium«.

La conocida «Puerta del Sol», situada a escasa distancia del Lago Titicaca (Bolivia). Foto

Luego, tuve la oportunidad de observar una gran cantidad de fotos pertenecientes a las ruinas de Puma Punku, cerca de Tiawuanaku. Muchos de aquellos acabados en piedra solo podían ser explicados mediante algún tipo de técnica de estampado y para ello la piedra debe previamente estar en un estado arcilloso, líquido, en definitiva «moldeable».

Esta piedra perteneciente a las halladas en Puma Punk, parece estar hecha con molde. Cualquiera que halla trabajado con mortero pensaría lo mismo. Nos afirman que están hechas en piedra pero ¿realmente es piedra natural o se trata de algún tipo de mortero que imita a la piedra con gran perfección?
Piedras pertenecientes al complejo de Tiawanaku (Tiahuanaco) en Bolivia.

Tenían que ser piedras hechas en un molde tal y como hoy en día se trabajan muchos de los componentes de los puentes y otras estructuras de hormigón. Ya había leído de un investigador que decía que existía algún tipo de ingrediente vegetal que al aplicarse a las piedras, estas se reblandecían. Una especie de líquido maravilloso sacado de una planta de hojas rojizas que era capaz de obrar este milagro. Sin embargo, esta explicación era demasiado complicada y maravillosa como para aplicarse a las decenas de ruinas que parecían haber sido trabajadas con esta técnica. Tenemos las murallas de Sacsayhuaman también en Perú, y otras construcciones, no sólo en esta región sudamericana sino en otras partes del mundo. 

Piedras perteneciente al conjunto de fortificaciones de Sacsayhuaman cerca de la ciudad de Cuzco (Perú).

Tenía que haber una explicación más convincente y fácil y, finalmente la encontré de la mano de una empresa de geopolímeros. Me interesó el tema ya que formaba parte de algunas cuestiones técnicas que ya nos planteamos cuando trabajábamos en tematización. Buscábamos “morteros” con diferentes texturas, capaces de imitar lo más fielmente a la roca o incluso al granito y al mármol. Pues bien, es posible hacer piedras siguiendo la misma técnica que utilizamos para hacer hormigón o concreto.

El Geopolymer Institute, fundado en 1979 por Joseph Davidovitch, un conocido científico químico, quien ha conseguido hacer incluso morteros a partir de plantas vegetales, afirma -con pruebas- que muchas de las obras arquitectónicas y escultóricas del pasado fueron hechas en mortero y no en piedra. Cuando te encuentras con algo así te das cuenta con satisfacción que las sospechas que teníamos muchos al respecto se confirman y además constituyen el camino más lógico y simple para explicar como fueron posibles todas estas obras del pasado. Enseguida pensé en decenas de trabajos de esculpido imposibles que podían explicarse con facilidad si el material usado como base, la piedra, era en realidad hormigón o mortero que era moldeado mientras no había fraguado. J. Davidovich llega a afirmar, y lo explica con sumo detalle, que las piedras de las pirámides de Gizah y de otros lugares de Egipto fueron hechas con “piedras artificiales” las cuales se elaboraban en el mismo sitio donde iban a quedar ubicadas utilizando diversas técnicas de encofrado. Los materiales eran piedra molida a la que se le había extraído la humedad, cosa sencilla de hacer en un país de extrema sequedad y fuerte Sol, a las que se les añadía agua y lodo del Nilo rico en óxido de aluminio, un buen catalizador y, pasadas unas cuantas horas el material endurecía hasta tener una consistencia semejante o igual a la de una piedra. 

Este es uno de los famosos «Colosos de Memnon» . Se dice están hechos de una sola pieza de piedra ¿natural?. (foto colección particular)

Entonces, si realmente utilizaron esta técnica, puede explicarse muchas de las cosas alucinantes que se ven en Egipto, en Sacsayhuaman y en Tiahuanaco, por poner solo tres ejemplos sobradamente conocidos. Se entiende que los egipcios utilizaron huecograbados en madera u otros materiales para imprimir sobre la “roca blanda” las inscripciones que sobresalen en relieve sobre la base de la piedra. Todo se explica con suma facilidad si admitimos que esas duras piedras fueron fabricadas como si de hormigón se tratase. 

Seguramente, la lista de arqueólogos a nivel mundial que han pensado en una posibilidad no es pequeña. El problema es que necesitaban del aval de la ciencia para poder comprobar sus sospechas y hasta hace poco no existía nadie que se hubiera dedicado a ello. Pero, ahí tenemos a J. Davidovich, que no solo lo afirma sino que lo prueba con análisis e investiga el modo práctico de poder recrear esas piedras, cosa que ha conseguido en varias ocasiones. En 2008, el famoso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) también consiguió fabricar una piedra artificial y le dio la razón.

Pues bien, incluso teniendo las evidencias científicas, la arqueología oficial todavía no ha reaccionado al respecto. ¿Porqué? pues el tema es el de siempre. “Hemos construido todo un edificio de explicaciones para dar respuesta a estas incógnitas y ahora no estamos dispuestos a cambiarlo”. No es pereza, es simplemente miedo a nuevas preguntas a las que no tienen respuesta. Por ejemplo ¿cómo explicar estos avanzados conocimientos? ¿dónde datarlos en el tiempo? ¿porqué se perdió este conocimiento de la fabricación de piedras, obeliscos, esculturas e incluso jarras de piedra artificiales? ¿dónde queda la majestuosidad y misterio de las pirámides si proclamamos oficialmente que están hechas de bloques de concreto? ¿qué otras preguntas nos harán para incomodarnos? ¿cómo afectará eso a la fascinación que ejerce el Antiguo Egipto en el turismo? Eso se preguntan muchos catedráticos y arqueólogos ortodoxos. Es un tema incómodo, que les obliga a tenerse que levantar de sus sillones en los que tan cómodos están. Prefieren hablar de que es una hipótesis a trabajar, que hay que hacer más comprobaciones de campo, eso sí, quien las quiera hacer se encontrará con la oposición frontal de museos y de directores del patrimonio de antigüedades. Todo serán problemas a la hora de hacer indagaciones, pruebas e investigaciones en este sentido. Esta es la verdad con la que se topan todos los días numerosos científicos y estudiosos que intentan corroborar o desmentir lo que la arqueología oficial afirma. En Egipto, tenemos un hueso duro de roer, el conocido mundialmente, Zahi Hawass, el actual Ministro de Antigüedades de Egipto, el cual -por supuesto- tildó a Davidovich y a cuantos se atrevieron a corroborar la veracidad de sus afirmaciones de «idiotas». ¡Claro! ¿cómo va a tirar piedras en su propio tejado?. El negocio del turismo es primordial para Egipto ya que es su principal entrada de divisas. Cuando estuve, en 2004 ya puede ver hasta que punto se habían recreado «tematizaciones» en Egipto, muchas de ellas mantenidas por este señor.

Cantera de Assuan, donde podemos observar el mayor obelisco tallado que finalmente no fue llevado a su enclave y erigido por los «antiguos egipcios». Esta es la historia que te cuentan los guías. La historia real de este obelisco tiene que ver con la construcción por parte de los soviéticos de la Presa de Assuan, una verdadera obra faraónica, que comportó 11 años de trabajo (1959-1970), y no fue precisamente en tiempo de los faraones. Este obelisco fue tallado por especialistas soviéticos y trabajadores egipcios con la intención de transportarlo después a la presa de Assuan para que luciera como monumento conmemorativo de la culminación de esta obra. Finalmente el proyecto fue abandonado quedando en la cantera a medio hacer, quizás porque se hicieron conscientes del ingente gasto de recursos que supondría su transporte o colocación o, porque se les partió (que también). Los soviéticos también colaboraron en la reconstrucción de la pirámide más pequeña de Gizah (Mikerinos) y en algunas otras reconstrucciones menores. (foto colección particular)

Por suerte, la globalización e internet nos han dado la posibilidad de acceder a una multitud de información tan grande que es posible trabajar aun y a pesar de estos cancerberos del conocimiento. Hasta tal punto hay una desincronía entre lo que ellos defienden y afirman y la realidad de lo que se está descubriendo que se está reconstruyendo una Historia, una Religión, una Ciencia y un Conocimiento del pasado paralelo. Ya no son ellos los que nos excluyen sino nosotros los que los excluimos y les invalidamos. Pese a todo ello, aún ostentan el mando, pero ¿hasta cuándo?. Es así como cada vez más arqueólogos e historiadores, aunque sea bajo pseudónimo o utilizando otras vías, deciden publicar sus investigaciones en las que ponen en tela de juicio los cimientos fundamentales de la Historia institucional y plantean otras hipótesis de trabajo llegando en las que se plantean otras conclusiones, y todo ello mediante un análisis científico y racional. 

Sarcófagos gigantes «descubiertos» en la necrópolis de Saqqara. Estos sarcófagos vacíos (se han descubierto más de veinte) están situados en diversas galerías construidas bajo tierra, cuyas entradas son más pequeñas que el tamaño de estas moles de dura piedra que pesan varias toneladas.

Acaso estos arqueólogos eméritos y catedráticos, encumbrados por sus fieles servicios a la ortodoxia de quienes han prefabricado la historia en su beneficio, son capaces de explicar ¿como unos sarcófagos de duro granito han conseguido llegar hasta lo profundo de una galería cuya entrada es más pequeña que su monumental tamaño? No es la primera vez que se encuentran con un enigma así. El llamado popularmente “astronauta de Palenque”, encontrado en las ruinas mayas de Tikal,  el cual está esculpido en una gran losa de piedra que es también más grande que la entrada por donde, hipoteticamente tuvo que ser entrada. Estos apoltronados arqueólogos, con sus despachos llenos de diplomas y reconocimientos, tienen una explicación para ello: estas piezas fueron puestas primero y luego se construyó alrededor. Parece una explicación infalible, pero resulta que no es ni lógica ni fácil. Sin embargo, pensar que estas piezas pudieron fabricarse en el mismo lugar con técnicas de encofrado son una respuesta lógica y fácil. El problema es: ¿cómo fueron capaces de hacer cemento con la consistencia y apariencia del granito o la diorita? y la respuesta es que se utilizó el polvo de este tipo de piedra, el cual fue catalizado con sus correspondientes reactivos y otros elementos. ¿Acaso no hacemos hoy día mármol artificial? ¿acaso no se hacen actualmente piedras artificiales? Lo que deben hacer estos arqueólogos acartonados es actualizarse y darse cuenta de que sus teorías fallan y hacen aguas por todas partes. 

Por supuesto, nuestros antepasados también trabajaban la piedra natural y hay muchas obras maravillosas que corroboran que eran buenos artesanos en ello. No queremos quietarles ese mérito sino añadirles uno nuevo, y es que además de trabajar la piedra eran capaces de fabricarlas artificialmente y de usar esa técnica para construir obras maravillosas de arquitectura, muchas de ellas aun no superadas por sus predecesores.

Aunque yo esté utilizando aquí las palabras hormigón o mortero para referirme a las piedras que eran capaces de fabricar los egipcios, la realidad es que no se trataba exactamente de eso, aunque la metodología es básicamente la misma. He utilizado esas palabras a modo de ejemplo para que se entienda el proceso pero, lo cierto es que, con total seguridad, los egipcios hacían piedras artificiales tan bien logradas que es difícil ver la diferencia con las naturales. La diferencia solo se nos presenta cuando son examinadas a través de medios tecnológicos. Joseph Davidovich dió nacimiento una nueva rama de la química aplicada, llamada geopolimerización. La geopolimerización describe una serie de técnicas por las que se puede crear un mortero que es casi indistinguible de algunas rocas de piedra natural. I.Davidovich escribe: «Cualquier roca se puede usar en forma triturada, y el hormigón de geopolímero resultante de ella es prácticamente indistinguible de la piedra natural. Los geólogos que no están familiarizados con las posibilidades de geopolimerización … toman el hormigón de geopolímero como piedra natural. . No se requieren altas temperaturas ni altas presiones para la producción de tal piedra artificial. El concreto de geopolímero se fija rápidamente a temperatura ambiente y se convierte en una hermosa piedra artificial». Por lo tanto, según I.Davidovich, el concreto de geopolímero descubierto por él no requiere procesamiento a alta temperatura ni tecnologías modernas para su producción. Esto da la posibilidad a creer que, efectivamente, tales técnicas pudieron ser realizadas en el pasado.

Está claro que, en algún momento, esta técnica se pierde y ya no vuelve a recordarse, hasta que alguien vuelve a dar con ella. Sin embargo, cabe la posibilidad de que este conocimiento fuese utilizado a través del tiempo como una técnica oculta que sólo unos pocos conocían. Todos sabemos que el gremio de constructores era un conjunto de artesanos muy respetados y que poseían a menudo el beneplácito y la protección de los reyes y poderosos. Los secretos de su oficio eran guardados con sumo celo, hasta el punto que muchas de las «recetas» fueron codificadas posiblemente en los conocidos tratados de Alquimia que tanto proliferaron en la Edad Media. ¿Cuántas obras del pasado fueron realmente construidas siguiendo estas técnicas de reblandecimiento de la piedra?, y otra cuestión ¿este conocimiento proviene del Antiguo Egipto o era un conocimiento que provino de otra parte?. Admitir la posibilidad de que nuestros antepasados hicieran piedras artificiales da contestación a muchos interrogantes pero abre las puertas a otros nuevos que será necesario dar respuesta.

© Alman – 2019

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